La revolución del buffet a la carta: así se vive el fuego en Shiro Yaki
Hay ideas que nacen entre brasas. Y no lo decimos como metáfora. En Shiro Yaki, todo empieza con el fuego. Con esa llama controlada que transforma un corte de carne en una experiencia. Con la idea de que la gastronomía no tiene por qué elegir entre menú cerrado o exceso de buffet libre.
Porque, seamos honestos:
El menú rígido te corta las alas, y el buffet clásico… te deja sin rumbo.
Por eso quisimos hacer algo diferente. Algo más actual.
Un buffet con estructura. Un menú con libertad. Una brasa con alma.
El origen del concepto: reinventar el buffet sin perder el sabor
Durante años, el modelo buffet se debatía entre dos extremos:
- Libertad total con sacrificio de calidad
- Estructura fija con cero margen para decidir
Nosotros lo miramos al revés:
¿Qué pasaría si el comensal pudiera elegir con criterio, sin renunciar al placer de repetir?
¿Y si el fuego marcara el ritmo, y cada uno trazara su propia experiencia?
Así nace nuestro buffet a la carta:
- Un plato principal a la brasa, siempre como eje
- Entrantes variados para repetir a voluntad
- Una experiencia sin prisas, sin caos, sin reglas innecesarias
Es un buffet, sí. Pero es otro concepto.
Brasa como base: carne como protagonista
En Shiro Yaki, todo gira en torno a la carne a la brasa. Seleccionamos cortes nobles, los tratamos con precisión asiática y los acompañamos con influencias frescas del Mediterráneo. El resultado no es un plato. Es un viaje:
- Ternera, panceta ibérica, pollo o pescado
- Cocinados con calma sobre brasas vivas
- Servidos como base central de la experiencia
Luego tú decides:
Puedes repetir las veces que quieras, jugar con texturas, descubrir sabores nuevos o quedarte con tus favoritos.
Es tu comida, tu ritmo, tu fuego.
¿Buffet a la carta? Así funciona
Lo llamamos así porque combina lo mejor de dos mundos:
- Carta estructurada: eliges tu plato favorito
- Libertad real: puedes repetir los entrantes que quieras, sin límites
- Sin saturación, sin improvisación: cada elemento ha sido pensado para equilibrar sabor, temperatura y textura
Esto no va de “todo lo que puedas comer”.
Esto va de elegir lo que realmente te apetece, y disfrutarlo como debe ser.
Una proteína con intención.
Un entorno cuidado.
Una mesa que no impone, sino que invita.
El papel del comensal: tú mandas
En Shiro Yaki, tú decides el ritmo.
No hay turnos marcados. No hay tiempos impuestos. No hay caminos únicos.
Tu experiencia empieza con un plato a la brasa, pero no acaba ahí:
- ¿Quieres repetir entrantes fríos? Adelante.
- ¿Te apetece explorar con sabores asiáticos? Te esperan.
- ¿Prefieres quedarte con lo clásico? Es tu elección.
No somos un restaurante que da órdenes.
Somos un espacio que da opciones.
Los valores que arden detrás del fuego
Detrás de este modelo de buffet a la carta, hay algo más profundo. Una visión de cómo debe ser la gastronomía hoy:
- 🔥Equilibrio
Entre libertad y estructura. Entre técnica y emoción. Entre Asia y el Mediterráneo. - 🕯️Experiencia
No es solo comer bien. Es detener el tiempo, mirar el fuego y disfrutar sin distracciones. - 🌿Respeto
Por el producto local, tratado con precisión. Por el comensal, que no solo come: elige, explora, descubre.
En resumen: una cocina pensada para conectar.
Shiro Yaki: el primer buffet a la carta a la brasa en Granada
A partir de enero de 2026, Granada vivirá algo nuevo. Un lugar donde la brasa no es solo una técnica, sino una filosofía.
Shiro Yaki será el primer restaurante de la ciudad con un buffet a la carta centrado en carne a la brasa. Con una propuesta diseñada para quienes quieren comer bien sin perder libertad. Con un espacio donde todo gira en torno al fuego: el que transforma, el que une, el que emociona.
Una pequeña reflexión antes de encender el fuego
Muchos nos preguntan si da vértigo lanzar algo tan diferente. Y claro que sí. Pero también sentimos emoción.
Porque creemos que la gente no busca solo comer.
Busca elegir, vivir, recordar.
Y eso no se consigue con rigidez ni con exceso, sino con una cocina que tenga alma y forma.
Shiro Yaki es eso:
Un lugar para los que ya no quieren elegir entre lo fácil y lo extremo.
Un lugar donde la brasa tiene voz propia,
y el comensal, la última palabra.